No solo nos nutrimos de alimentos, también de entornos y vínculos.

La licenciada en Nutrición dialogó en Conexión Noticias sobre su vocación, su trabajo en salud pública, la especialización en celiaquía y el eje microbiota-intestino-cerebro. Además, adelantó un taller de cocina sin TACC y dejó recomendaciones prácticas para familias y comercios.

2 de septiembre de 2025

La licenciada Ayelén Pérez visitó los estudios de Conexión Noticias y compartió una charla a fondo sobre nutrición con una mirada integral: salud familiar, celiaquía y alimentación libre de gluten, y el impacto de la microbiota intestinal en el bienestar físico y emocional. Pérez remarcó que “el rol del nutricionista es súper amplio” y que el acompañamiento debe considerar hábitos, entorno y fortalezas de cada familia.

Vocación, formación y salud pública

Pérez contó que su interés por los alimentos comenzó en la secundaria y la llevó a elegir Nutrición. Encontró su lugar en la salud pública, donde trabaja con enfoque de salud familiar, “tomando la casa como unidad de cambio” y reforzando lo que ya funciona: “Estamos acostumbrados a que nos marquen los errores; yo trabajo sobre las fortalezas”.

Especialización en celiaquía y cocina sin TACC

Su especialización en alimentación libre de gluten nació en la universidad, participando en un taller de cocina para celíacos y en la elaboración de un libro sobre la temática. Explicó que la celiaquía es una enfermedad autoinmune de base genética, y que si bien mejoraron los criterios diagnósticos, “llegar al diagnóstico en el sistema público todavía puede ser un privilegio”.
Para la vida cotidiana, propuso planificación y aprendizaje de recetas: “El desafío grande está en los desayunos y meriendas; en casa podemos competir en costos si cocinamos, por ejemplo, haciendo pan sin TACC”.

Microbiota, intestino y cerebro

Pérez profundizó en el eje microbiota-intestino-cerebro y en su relación con múltiples condiciones (desarrolló, piel, obesidad, neurodegenerativas). Subrayó la importancia de una alimentación variada y de buenos contextos: “La microbiota es única como las huellas digitales. No solo nos nutrimos de alimentos: también de buenas experiencias, emociones y vínculos”.

Restaurantes y comercios: opciones seguras sin TACC

Para los locales gastronómicos que desean sumar opciones sin TACC, recomendó tercerizar o comprar productos habilitados para garantizar seguridad y diversificar la oferta más allá de lo dulce: “Las leyes están y son aplicables; la clave es asegurar manipulación segura y variedad real”.

Fermentos y edades: el caso del yogur casero

Sobre el yogur casero y otros fermentos (kéfir, chucrut), sugirió volver a lo tradicional y natural, cuidando higiene y conservación. Aclaró que, según consensos recientes, el yogur casero se recomienda desde los 8 años en adelante.

Taller de cocina y consultorio

Adelantó un taller de cocina sin TACC orientado a familias —en articulación con el Centro Provincial de Rehabilitación— que se lanzará en septiembre.
Además, atiende en un consultorio en Hermelo 287 (Villaguay), con práctica en pediatría y salud familiar.